Lunes, 21 de abril 2014
750 años de la Villa de Posadas
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Qué visitar

Posadas es una Villa pintoresca situada a 30 Km. al oeste de Córdoba. Se configura como una dinámica población del valle occidental del Guadalquivir, situada al pie de las estribaciones de Sierra Morena. Su actividad agraria está centrada en los cultivos de regadío y las granjas de cría de ganado porcino.
Su nombre original, “Las Posadas del Rey”, proviene de su estratégica situación en los caminos que discurren junto al Guadalquivir. El sector más antiguo de Posadas está señalado por la parroquia de Santa María de las Flores, del siglo XVI, construida sobre un castillo medieval. El resto del casco urbano muestra una disposición regular y ordenada de trazado moderno, con largas calles y paseos salpicados de ermitas.

Historia de Posadas

Se tienen escasas referencias sobre la prehistoria del término de Posadas. Hace unos años se dieron a conocer materiales cerámicos superficiales, hallados en Paterna y Cerro del Escribano, que demuestran la existencia de población durante el Calcolítico Pleno, en unos terrenos muy aptos y favorables para el ejercicio de la agricultura y ganadería que entonces se practicaba, lo que propició la continuidad del asentamiento humano hasta finales de la Prehistoria.

Una actuación arqueológica documentó la existencia, en La Sierrezuela, de un monumento megalítico funerario, tipo dolmen. Esto abre nuevas perspectivas para el conocimiento de la Edad de los Metales en esta zona de contacto entre el Valle del Guadalquivir y las estribaciones meridionales de Sierra Morena.

Los investigadores han venido identificando a Posadas con Detumo, un oppidum o poblado fortificado del Conventus Cordubensis. Pero esta identificación debe ser rectificada, porque Detumo se encontraba entre Carbula (actual Almodóvar del Río) y la desembocadura del Genil, pero en la margen izquierda del Guadalquivir y no en la derecha. Además, no se ha podido deducir de la existencia de un núcleo romano en Posadas.

Sin embargo, en esta época romana, la riqueza minera de Posadas hizo que desde la Antigüedad comenzasen a explotarse sus minas de cobre (Mina del Rey y Cerro Gordo) y plomo argentífero (Paterna, Casa del Guarda y La Sierrezuela). Además de minería, la zona de valle fue ocupada por el cultivo del olivo, encontrándose restos arqueológicos e indicios de existencia romana en los numerosos villae existentes como el Botijón, Vista Alegre, Mingaobez y La Corregidora.

En Posadas se dan las dos etapas de la época medieval: Islámica y Cristiana. La dominación Islámica queda demostrada por la existencia en este lugar de Al-Janadiq (Las Zanjas o Barrancos) y que recientemente se le da el topónimo de Al-Fanadiq (Las Posadas). Formaba parte del Camino Califal que comunicaba Córdoba con Sevilla por la margen septentrional del Río Guadalquivir y pasaba por Almodóvar del Río, Posadas, Palma del Río y se internaba en tierras sevillanas. Abd Al- Rahmman I recorrió este camino para conseguir la conquista de Córdoba. Por su lugar estratégico, fue elegido para que las caravanas del Camino Califal hicieran un alto.

A partir del último tercio del siglo XII dicha población se fue despoblando, debido a las constantes amenazas de las tropas cristianas. Una vez conquistaron la capital cordobesa (1236), ocuparon estas tierras durante la segunda estancia de Fernando III en Córdoba (1240-41). Posteriormente, Alfonso X repobló esta zona para potenciar dicha ruta estratégica, existiendo en este mismo lugar, para 1262 una población con el nombre de Las Posadas del Rey. El Camino Califal pasó a llamarse Camino Real y proliferaron establecimientos para el descanso de los viajeros: las posadas.

La importante situación del territorio de las Posadas en el camino de Córdoba a Sevilla, llevaría a la construcción de pequeñas fortificaciones en sus tierras. La Torre del Ochavo del siglo XIV que vigilaba el camino de la Sierra a La Carlota y la Torre de Guadacabrilla o de la Cabrilla, atalaya del Castillo de Almodóvar del siglo XIV que custodiaba el Camino Real. A principios del siglo XIV, se decidió construir una fortificación debido a la inseguridad existente y para protección del camino, recibiendo para ello el apoyo de Alfonso X (1314). Posteriormente, sobre la fortaleza, se construyó la Iglesia de Santa María de las Flores. La torre de la iglesia se construyó sobre el torreón de aquella fortaleza.

El foco de cultura donde los lugareños podían aprender se encontraba en el Monasterio de los Basilios del s. XVII.

Su producción agraria es la típica de las tierras de secano (cereal, trigo, cebada, olivo y vid) y de regadío (hortalizas, frutales, moreras y cereal). Cuenta con encinas, chaparros y alcornoques, de los que se aprovecha el corcho. Se constata también la presencia de molinos de trigo y aceite, la ganadería lanar, caprina, vacuna, cerda, anal y equina. Se practica así mismo la apicultura, con la producción de miel y cera.

Posadas cuenta con un poblado de colonización dependiente llamado Rivero de Posadas, situado a unos 3 kilómetros de la misma. Cuenta con la sede de la Peña Cultural Flamenca “Luis de Córdoba”.

El origen de Rivero de Posadas se remonta a los años 1956 a 1958, cuando se produjo la expropiación forzosa de la finca de secano “La Palma del Ochavo” que se parceló y se instaló el regadío.

A través de unas solicitudes, todas aquellas personas que quisieron, solicitaron una parcela. En un sorteo delante de todos los solicitantes, se sortearon los números y se adjudicaron las parcelas. Al mismo tiempo, se fue construyendo el pueblo, con una casa para cada parcelista y otras tantas para jornaleros que quisieron irse a vivir al poblado.

A partir de los años 1965 y 1966, las familias comenzaron a irse a vivir a Rivero de Posadas de forma gradual.

Fuente: Guía de recursos de la Mancomunidad de Municipios de la Vega del Guadalquivir. Año 2001

Monumentos

Pueblo caminero surgido a la vera del Guadalquivir, junto al viejo camino de Córdoba a Sevilla, Posadas evoca en su nombre una tradición hospitalaria que se mantiene hoy en su carácter acogedor y abierto.

Su blanca horizontalidad, apenas alterada por la torre medieval, devenida en campanario de la parroquia, se acuna en una suave curva del Guadalquivir.

En esta sección se ofrecerá información sobre los principales monumentos y elementos del patrimonio cultural de esta Villa, de los edificios públicos que se han construido a los largo de la historia con cierta intención monumental y de aquellos parajes sólo disfrutables para el viajero que se adentre en los más diversos rincones de su territorio.

El Arquito o Puerta de Levante

El Arquito, como resultado de la herencia de la arquitectura militar y popular, es uno de los enclaves más pintorescos de la localidad. Inmortalizado en cine y siendo máximo exponente de la memoria colectiva de Posadas, su encanto lo hace protagonista de varias creencias religiosas y de antiguas supersticiones. Abajo, los restos de una antigua puerta medieval del Castillo de Posadas. Arriba, una pequeña capilla a modo de balcón presidida por la Virgen de los Remedios, visitada cada martes y 13 para escapar de los efectos de la mala suerte.

Contigua a la Capilla de la Caridad y conocida popularmente como “Arquito”, ha perdurado hasta nuestros días los restos de esta puerta del antiguo Castillo de Posadas. No obstante, la original configuración debió ser más compleja. También se le conocía antiguamente como “Puerta de Levante” o “Puerta del Sol”. Es uno de los rincones más bellos y característicos del pueblo, y se le cita entre los lugareños para comparar la vejez de las personas o cosas diciendo: “ese es más viejo que el Arquito”. Debajo de él y mirando a mediodía existe una ventana que hasta tiempos no muy remotos fue el torno para depositar los niños expósitos en el Hospital de la Caridad. En su parte alta hay una especie de capilla protegida por una baranda, donde en un nicho se expone a la veneración del pueblo la imagen de la Virgen de los Remedios. A ella se accede tras las dependencias de la Oficina de Turismo. El conjunto está coronado en la margen derecha por una veleta en cruz.

Este enclave es centro de manifestaciones religiosas, de las que queda la visita que muchas personas hacen todavía el segundo domingo de cada octubre a la Virgen de los Remedios, cuya imagen preside el viejo Arquito. Es antigua tradición que las Remedios, en su onomástica, le lleven flores y velas a ésta.

Igualmente es protagonista de manifestaciones supersticiosas, ya que, todos los martes y 13, son numerosas las personas que se acercan para pedir tres deseos (de los que, según la tradición, se cumplirá al menos uno), pasar tres veces bajo su arco y rezar un avemaría por cada uno justo debajo. Si el deseo se cumple, se hace llegar hasta este pintoresco balcón una cinta verde en señal de agradecimiento. El origen de la centenaria tradición que vincula a esta Virgen con el martes 13 y la concesión de deseos, que une el culto religioso con la superstición, se desconoce en la actualidad.

La imagen es de mármol blanco, de treinta y tres centímetros de altura sin contar la peana, es antiquísima, soporta el Niño en el brazo izquierdo, y éste a su vez lleva una paloma en la mano derecha y en la izquierda un globo terráqueo; pudiéramos decir que es una réplica o imitación de la del Pilar de Zaragoza. Es de las imágenes que se decían aparecidas y tiene una curiosa leyenda: se decía que de modo sobrenatural se había aparecido en el sitio donde se encuentra, y al notarlo el pueblo la llevó varias veces a la parroquia para rendirle culto, y otras tantas volvió milagrosamente al Arquito.

En los años 70, fue escenario para el rodaje del largometraje “Guerreras Verdes”, protagonizada por Carmen Sevilla y Sancho Gracia, donde numerosos malenos y malenas tuvieron su bautismo cinematográfico como extras.

Ayuntamiento

Palacio decimonónico de influencia renacentista, fue construido en el s. XIX. Alberga las Casas Consistoriales. Su airosa fachada con ventanas y balcones está rematada por pretil de fábrica, estando coronada por una espadaña de un solo vano. En su interior cabe destacar su patio con galerías de arcos sobre columnas. La avenida Blas Infante hace un retranqueo delante de este edificio conformando una plaza con fuente y naranjos que invita al sosiego.

El Ayuntamiento estuvo inicialmente en la Plaza de los Pósitos, junto al Arquito. Pero posteriormente sufrió numerosos cambios. Durante el siglo XIX hubo un intento de traslado al convento de los Basilios, luego volvió a la Plaza de los Pósitos, más tarde se ubicó en la Plaza de la Constitución y finalmente se situó en su actual ubicación. La última reforma data de los años ochenta y consta de patio con columnas toscanas, salón de actos, alcaldía, secretaría, oficinas, conserjería y archivo. Es una construcción de dos plantas de numerosas ventanas y alegre balconada. Culmina, la encalada fachada que posee un reloj, con una espadaña de un vano que llena una campana. La Plaza de la Constitución, donde se ubicó durante la Primera República, data de principios del siglo XVIII cuando era un solar de propiedad particular. A mediados del siglo XIX lo compró el Ayuntamiento para convertirlo en la plaza pública más grande de la villa. Después de la Guerra Civil fue llamada Plaza de los Mártires porque aquí fueron asesinadas 49 personas, en 1936, todas ellas habitantes de la villa. Una gran cruz de mármol señalaba el lugar. Dentro de esta plaza se encontraba el edificio de la Cámara Agraria, cuya fachada estaba adornada con los medallones de Séneca y el Gran Capitán. Actualmente el Ayuntamiento está situado en la Plaza del Ayuntamiento. En los tiempos anteriores a la Guerra Civil, tenía mucha animación, cuando se congregaban en ellas las gentes para ver el encierro de los toros que corrían la calle Blas Infante abajo, hasta ser guardados en la calleja del Ayuntamiento, que se adaptaba a toril, durante las fiestas de la Patrona.

Descripción
Es una construcción inaugurada en 1888 que se encuadra dentro de un historicismo de influencia renacentista. La fachada se estructura en tres calles; las laterales de una planta con ventanas de arco de medio punto molduradas con pilastras que las enmarca; y la central de dos, presentando en planta baja una puerta central enfatizada flanqueada por ventas y en la alta tres balcones a eje con los huecos inferiores . En ella las pilastras de la primera planta continúan hasta alcanzar la cornisa de coronamiento. Toda la fachada se remata en un pretil de fábrica. A eje con la portada se eleva un cuerpo donde se incrusta el reloj, que está coronado por una espadaña de un vano.

En el interior cabe destacar su patio central con galerías con arcos sobre columnas.

Barrio de la Morería

Ocupa la zona histórica artística e incluye las Plazas de la Luna, del Sol y los Pósitos y las calles Lonja de la Iglesia, Amargura, Morería, Feria, Iglesia, Toril, Arquito, Real, Alfonso X el Sabio y Guadalbaida. Este barrio data del año 500 d. C. y antaño estaba habitado de moros y judíos. Actualmente se conserva una de las entradas de la fortaleza conocida popularmente como “Arquito”, que es centro de manifestaciones religiosas y visita obligada el 2º domingo de octubre y cada martes 13 a la Virgen de los Remedios, cuya imagen preside dicho Arquito.

Se situaba el centro del pueblo en la “Plaza del Sol”, cuando se llamaba “Las Posadas del Rey”. Su pequeñez, recogimiento, su silencio por el escaso tránsito y los muros blancos horadados, de trecho en trecho, por tímidas ventanas, dan a esta plaza un encantador aspecto conventual.

Parte de esta plaza la “Calle Amargura”. Existen dos versiones del porqué de su triste nombre: una por ser paso de las procesiones de reos de la Inquisición, procedentes del barrio de la Morería. Otra se debe al paso de la procesión de la imagen de Jesús Nazareno con la cruz a cuestas para tener su encuentro con la “Dolorosa” en la Plaza de los Pósitos.

En la antigua “Calle Vecindades”, hoy Guadalbaida, podemos admirar en la última casa a la derecha, según entramos desde la plaza de los Pósitos, un típico “corral de vecinos” que hace honor a este antiguo nombre.

En la “calle Morería” encontraremos las casas donde fueron a vivir los pocos o muchos moriscos que quedaron en la Villa, fuera del recinto amurallado en que solo moraban los cristianos, tras la conquista por Fernando III. Según se entra desde la anterior plaza de referencia, las de la izquierda son viviendas de varios centenares de años y las de la derecha tenían poca profundidad debido a la antigua muralla que circundaba la población. Dignos de admiración son los bellos y antiguos patios que las vecinas cuidan con mimo, siendo el mes de mayo cuando se hace indispensable admirar la explosión de color y olor que se produce en cada uno de ellos. No son pocas las leyendas de cristianos, moros y judíos que han surgido del rancio encanto de esta popular calle.

Cantera Honda

La importancia que ha tenido la Minería para Posadas a través de la historia es claramente manifiesta. Algunos historiadores osan situar en las inmediaciones de Posadas famosos campos mineros de oro como las Cotinas de Estrabón, o de plata como El-Merdj o Al-March de Al-Idrisi. La minería prehistórica del cobre se halla representada en las labores de la Mina del Rey y las del Cerro gordo, en la Sierrezuela, donde se han recogido varios martillos de piedra. La minería del plomo, en la zona de Calamón cuyos frutos ya fueron explotados por los romanos, continuando su extracción hasta época reciente. La Plata fue objeto codiciado por los romanos y árabes en la Dehesa de la Plata, pero es en el s. XIX y XX cuando esta zona minera alcanzó su máximo esplendor con la Mina Casiano de Prado. Viejos escoriales plomizos y fundiciones, completan el rico patrimonio minero del término.

La Cantera Honda, por su singular belleza nos evoca labores canteranas para la construcción e industria romana. Es el vestigio de una antigua explotación de piedra franca, en las que se arrancaban directamente porciones de columnas, que debían usarse en parte de piezas arquitectónicas, en parte de pesillos para vigas de molino, de 1,25 metros de diámetro por 0,80 de alto, de las que hay unos 200 trozos en la linde de Los Rubios. Para los propios investigadores resulta curiosa la existencia de este lugar donde parece como si el tiempo se hubiese detenido y ayer mismo dejaran de cortar la roca los impetuosos romanos. Se trata de un importante ejemplo del Patrimonio Cultural y Arqueológico de la zona de la Vega del Guadalquivir catalogado en su momento por el prestigioso arqueólogo e historiador Michel Ponsich en su obra “Implantación rural antigua en el Bajo Guadalquivir” y siendo puesta a la vista de toda España por el ingeniero cordobés Antonio Carbonell a través de las fotografías que adjuntó a varios estudios en los años 20 del pasado siglo.

Al valor histórico y arqueológico se une el valor natural y paisajístico del enclave donde se encuentra, la falda de la Sierrezuela de Guadalbaida, el gran Parque Periurbano de Posadas, y junto a la Cañada Real Soriana.

Esta cantera forma parte de un numeroso conjunto de canteras situadas al sur de la Sierrezuela que han sido explotadas desde la prehistoria.

Capilla de la Caridad

La Caridad es una sencilla capilla del s. XVI construida para el servicio que prestaba el antiguo Hospital de la Santa Caridad, también conocido hasta el s. XVIII como Hospital del Corpus Christi. Hoy sólo se conserva la espadaña y su portada, ya que, el estado ruinoso de su interior obligó a su demolición, construyéndose un nuevo edificio que alberga la Oficina de Turismo y Medio Ambiente de Posadas.

La Capilla de la Caridad fue construida muy probablemente en el s. XVI, a costa del lienzo de la vieja muralla del Castillo de Posadas, tras la creación de la plaza real (hoy de los Pósitos). Estaba limitada por el Arquito y por el hospital al que pertenecía, en sus comienzos, llamado del Corpus Christi, pero en el s. XVIII alternaba ya este nombre con el de la Santa Caridad.

Su portada se caracteriza por la sencillez de un arco de medio punto apoyado en pilastras y rematada en una cornisa. Sobre ella, un espadaña de ladrillo visto de un solo cuerpo. Su interior constaba de una capilla de una sola nave, hoy sustituida por una nueva construcción que alberga la Oficina de Turismo. En ella destacan los huecos en techos de iluminación cenital. El Hospital, tenía varios locales adecuados para enfermos y se extendía desde esta Capilla hasta la torre del castillo que hacía esquina con la calle Morería.

La Caridad tenía como objeto el socorro de los necesitados, por cuya razón venía obligada a dar diariamente dos reales a los pobres que transitaran por la villa y pagar la conducción de los niños expósitos.

Sucesivamente se fueron desamortizando y expropiando todas las propiedades que le pertenecían, hasta que en el año 1873 el Ayuntamiento acordó secularizar la capilla y destinarla junto a otras dependencias a enfermería y a puesto de la Guardia Civil.

Llegó a nuestros días en total ruina, hecho que llevó a su demolición, tanto del hospital como la nave de la capilla, conservándose actualmente la fachada íntegra de la antigua capilla y destinándose el nuevo edificio a Oficina de Turismo. En los terrenos que ocupó el hospital se han construido dos edificios con diversos servicios.

Capilla de Santa Cruz

Esta capilla neoclásica del s. XIX estaba anexa a la antigua Escuela de Niñas Educandas, a la cual pertenecía. Fue construida una vez expulsados los franceses de nuestra villa. Hoy tiene su sede la Hermandad de la Vera Cruz de Posadas.

Pelagio María y Joaquín Rafael Gaitán fundaron el Patronato de Niñas Educandas. Para ello, legaron fincas rústicas y urbanas. La construcción de la escuela y su capilla se inició en 1.818, pero hasta 1.841, ya muertos los Gaitán, no comenzó la enseñanza, recibiendo educación más de cien niñas ese mismo año. Los locales de su Patronato han funcionado como escuela durante más de un siglo. La capilla se aprovechó para salón de actos, silo y, en tiempos más cercanos, se ha rescatado de la ruina convirtiéndola en la actual capilla neoclásica de la Hermandad de la Veracruz.

Es un edificio más bien pequeño pero noble. Tiene 12,50 metros de larga por 5 de ancha. Su sencilla portada es adintelada y remata en un frontón triangular partido y sobre él un óculo para dar luz la interior. Posee una pequeña espadaña de un solo vano de reciente reconstrucción. La antigua espadaña poseía una campana, la de Ntra. Sra. de los Ángeles, que sólo repicó en su historia una vez cuando pasó por la calle el Rey Alfonso XIII camino de la ermita de Jesús. Originalmente la puerta era algo más estrecha pero hubo necesidad de reformarla para que pudiesen salir los pasos cuando la Hermandad se trasladó a ella en los años 60 del pasado siglo.

Su interior se encuentra formado por una única nave que termina en ábside. Lo componen tres arcos a cada lado, los de debajo del coro rebajados y los cuatro siguientes de medio punto, separados por pilastras rematadas por volutas a modo de capitel de orden jónico. El presbiterio es ovalado, la bóveda del techo de medio cañón, carece de cúpula y como tal tiene un cuarto de esfera.

Capilla del Cementerio

Capilla del s. XX, siendo la más reciente de la villa, de estilo modernista. Su fachada responde al estilo Art Nouveau. No llegó a concluirse para cumplir su misión religiosa. Actualmente está destinada a dependencias del servicio del cementerio.

Alzose en 1903 tras la demolición de la antigua que existía desde la inauguración del cementerio en 1865. Es un templo de pequeñas proporciones, de planta rectangular, sin ábside, de una sola nave, con las esquinas ochavadas en la cabecera. El alzado se ha hecho a base de material pobre, el cual forma un lienzo sin orificios. El ámbito se cubre con un artesonado simple. Lo más importante es la fachada, realizada según el Art Nouveau, donde la puerta está enmarcada por dos columnas, llevando en su frontis un óculo estrellado. No posee espadaña. La obra fue ejecutada siguiendo los planos de Aldolfo Castiñeira y Boloix, un representante de la arquitectura modernista en Córdoba. No obstante, quedó inconclusa por lo que nunca pudo desempeñar su finalidad. Hace algunos años, una Escuela Taller municipal la restauró y adecentó con la finalidad de darle uso para servicio del propio cementerio.

Dolmen Megalítico

El Parque Periurbano “La Sierrezuela” desde muy antiguo ha estado ligado muy directamente con los pobladores cercanos, como lo atestiguan numerosas manifestaciones encontradas. Así en la primavera de 1991 se descubrió un monumento megalítico funerario perteneciente al periodo calcolítico. El yacimiento se sitúa a unos 2 km, al noroeste del casco urbano.

La zona en cuestión queda muy bien definida topográficamente debido a su mayor elevación respecto a los terrenos circundantes (entre 150 y 300 metros de altitud), dominando por el suroeste una amplia zona del valle del Guadalquivir y por el noreste buena parte del pequeño valle por el que discurren los arroyos Guadalbaida y El Helecho, además de la carretera que va desde Posadas a Villaviciosa de Córdoba.

Nos encontramos ante un sepulcro megalítico del tipo “galería cubierta”, con orientación oeste-este y de forma trapezoidal. Está formado por dos paredes paralelas de once ortostatos (piedras planas) cada una, cerrándose por el oeste con una gran laja (la mayor de todas) y por el este con otra de menor tamaño. Tiene una longitud máxima de 9 metros y una anchura de 1,5 metros. Cabe destacar la buena conservación de la estructura de las paredes. Entre todos los restos que se han encontrado, podemos destacar:

  • Dos cráneos que parecen corresponder a individuos adultos.
  • El material crámico se compone de 37 fragmentos atípicos.
  • El material lítico tallado se compone de 2 puntas de flecha, 8 fragmentos de láminas, 3 núcleos laminares y 3 lascas, una de ellas laminar.
  • Y el material lítico pulimentado consta de un pequeñísimo fragmento de roca negruzca que presenta 3 planos de pulimentación. Junto a éste aparecieron otros 2 fragmentos pulidos.

Ermita de Santiago

La de Santiago es una ermita barroca del s. XVI surgida junto al viejo camino real de Córdoba a Sevilla en el barrio de Triana. Su fachada de arco de medio punto está coronada por una pequeña espadaña de un solo vano y su interior de una sola nave esta cubierta por dos bóvedas sucesivas. Alberga la imagen del Patrón de Posadas, Santiago Apóstol, imagen que sustituye a la que existía antes de la Guerra Civil española, donde fue destruida junto a unas valiosas tablas hispano flamencas del Renacimiento. Entorno a ella se celebran las fiestas de Santiago a mediados de julio.

La ermita de Santiago se encuentra situada en un discreto altozano del barrio de Triana, altozano llamado antiguamente El Cerrillo, en el lado meridional del viejo camino real de Córdoba a Sevilla y ahora calles de Gaitán y de Santiago. Según escrituras antiguas, se nombra a la ermita como de Santiago y “antes de Belén”, por lo que estuvo tal vez dedicada bajo aquella advocación antes de recibir culto el Santo Patrón de Posadas. Se halla en el centro de cuatro puntos cardinales religiosos al norte, la ermita de Bella Rosa (hoy desaparecida); al sur, la parroquia; al oeste, la ermita de Jesús, y al este, la de la Virgen Coronada (hoy desaparecida).

La de Santiago, al menos del s. XVI según consta en testamento del vecino de Palma del Río Juan Álvarez, que en 1511 dejaba “a Santiago de las Posadas doce maravedíes”, consta de una sola nave de planta rectangular de pequeñas proporciones, que se cubre con una bóveda y se remata con una sencilla espadaña de un solo vano. Lamentablemente queda vedada la vista de la ermita con el Hogar Parroquial construido a final de s.XX.

Este pequeño templo tiene una fachada sencilla de arco de medio punto entre pilastras y corona el hastial en una espadaña de un cuerpo o vano. Es de una sola nave con dos tramos: el primero cubierto con bóveda de cañón con lunetas y el segundo, el crucero, se cubre con una cúpula. La configuración actual de la ermita responde a las obras que se hicieron en 1793 a cargo del maestro Juan Rafael Jerez, alarife de obras de la iglesia. Las antiguas puertas fueron devoradas por las termitas, siendo sustituidas recientemente por otras de nueva fábrica adornadas con los clavos de la que existía en la Capilla de la Caridad.

Preside el altar la imagen de Santiago Apóstol montando hermoso caballo blanco, tal como es tradición que se apareció en la batalla de Clavijo. Esta imagen, sufragada por don José Arrabal Mohedano, vino a sustituir a la primitiva talla de pequeñas dimensiones, que representaba al Apóstol de pie, imagen que fue destruida durante la guerra civil y de factura antiquísima. Desde tiempo inmemorial es considerado Santiago Patrón de Posadas sin que conste desde cuando.

Antiguamente adornaban la ermita unas tablas con pinturas de estilo hispano-flamenco del siglo XV (o de mediados o tercer cuarto de s. XVI, según Ángulo Íniguez), de gran mérito artístico, pero fueron destruidas también en la guerra menos una que se conservó hasta fecha muy reciente y que representaba el Santo a caballo. Ramírez de Arellano en su Inventario las describe así: “Tablas de un metro de altura próximamente, representando la Anunciación, la Circuncisión, la Virgen con Cristo muerto, la Magdalena y San Juan, y la Resurrección. La primera es del mismo autor anónimo que la catalogada en Bujalance con el número 875. Las otras dos de los discípulos de maese Pedro de Campaña, y la última de estilo puramente español. Las otras dos parecidas a Campaña son mucho mejores”. También había una apaisada que estaba en la clave del arco que sustenta la cúpula y que representaba a Santiago alanceando moros. Esta fue vendida para sufragar las obras de reforma de la parroquia de Sta. María de las Flores en los años 60.

En torno a ella, se celebra la velada de Santiago, que podemos considerarla como la más antigua expresión de fiestas patronales celebradas en nuestro pueblo, teniendo lugar desde tiempo inmemorial durante los días 25, 26 y 27 de julio de cada año. Aquí recibió el Apóstol, en el día de su fiesta, culto de procesión y novena, nada de lo cual se hace hoy. En ese día se congregaba el pueblo en el altozano de la ermita y en la fuente cercana para participar en la rifa de comestibles que las cofradías de la villa organizaban en beneficio del Santo. De 1890 a 1936 la fiesta mudó en feria, la cual se celebraba en el Paseo.

En los años cuarenta el párroco don Fermín Urbano reanimó la festividad de Santiago organizando una verbena, bien en el altozano de la ermita, bien en la explanada de la parroquia, adonde se llevaba el Santo procesionalmente. Hoy en día la fiesta pervive gracias al empeño de los vecinos del barrio.

Se piensa que el origen de la ermita de Santiago no tiene ninguna relación con la antigua orden militar de Santiago de la Espada, que nunca tuvo intereses en nuestra villa. Porque el Apóstol es declarado patrón de los peregrinos, porque el edificio se halla contiguo al camino y cordel pastoril y porque las tierras que eran propiedad de la misma ermita, inmediatas a ella, se llamaban “haza de la Mesta”, podemos suponer que tal vez el origen de la ermita esté en los viajeros y pastores que surcaban el camino. Su erección debió ser en los siglos de Oro., puesto que en el siglo XVIII ya estaba necesitada de reparaciones y a fines de ese siglo éstas se llevaron a cabo, junto con la edificación del atrio y la vivienda del santero existente con anterioridad del actual Hogar Parroquial.

Ermita de Jesús

La Ermita de Jesús es un templo barroco del s. XVIII de esbelta fachada coronada por una airosa espadaña de tres vanos, que sustituye a otro de menor entidad que existía junto al viejo camino real de Córdoba a Sevilla. En ella se alojan las imágenes de Ntra. Sra. de la Salud, patrona de Posadas, y de Ntro. Padre Jesús Nazareno, cuya Hermandad tiene confiada su labor de conservación. En el subsuelo existen importantes restos termales y una alfarería.

Muy probablemente primero se llamaría ermita de San Sebastián, acaso en el siglo XV o en el XVI. La imagen antigua de San Sebastián databa del XV. Luego alternaban los nombres de ermita de Jesús y San Sebastián. En 1634 la ermita se cerró por ruina y se volvió a abrir en 1644. En 1658 se aloja en ella una imagen de la Virgen, a la cual acuerdan llamarle Nuestra Señora de la Salud. El terremoto de Lisboa de 1755 derribó el campanario y daño seriamente su techumbre y obligó a construir una ermita nueva, por acuerdo de 1786 del Consejo, Justicia y Regimiento de la Villa.

La nueva ermita es de estilo barroco y su encalada fachada de aires sevillanos está coronada por una grandiosa espadaña de tres vanos. El templo tiene planta de cruz latina y consta de una sola nave, que se cubre con bóveda, y de un crucero, que se remata con cúpula. En su ábside se abre el camarín de la Virgen de la Salud, por encima de la hornacina donde se halla la imagen de Jesús Nazareno. Ambas imágenes fueron destruidas en la guerra civil, encargándose otras nuevas posteriormente. La de la Virgen de la Salud se debe al artista sevillano Castillo Lastrucci.

Cuenta la leyenda que en 1658 iba la imagen cargada en un jumento con otro destino y procedente de Granada, pero al pasar por “Las Posadas”, cerca de la Ermita de Jesús, el animal enfermó repentinamente y murió, interpretándose entonces que era voluntad de la Virgen quedarse en la villa. Por lo que tras vencer la resistencia de los arrieros que la llevaban, se colocó en la ermita. En ese tiempo diezmaba a la población de Posadas una epidemia de peste. Ante las curaciones que hubo tras la llegada de la Virgen, el pueblo la aclamó con el título de “La Virgen de la Salud”. Por todo ello se decidió proclamarla Patrona de la villa.

Igualmente, surge un curioso relato con motivo del terrible Terremoto de Lisboa de 1755, ya que, el campanario se desplomó cayendo sobre la cocina del santero, resultando milagrosamente ileso su hijo de corta edad que se encontraba en ella jugando con una bellota, siendo rescatado por su padre con ella en la mano.

Frente a ella, Bonsor localizó importantes conducciones de agua en dirección a un grupo de cisternas, algunas de ellas dobles y colocadas unas sobre otras, con bóvedas de ladrillo y muros de argamasa. Son restos de termas romanas cuyas aguas medicinales han sido explotadas más tarde.

Allí encontró también este arqueólogo las paredes de una alfarería, construidas a base de hiladas de piedra, ladrillo y cantos argamasados.

Minas de la Plata

La inauguración del ferrocarril en 1859 favoreció la creación de industrias, que dieron también impulso a Posadas. La más destacada es la minería, dada la histórica riqueza de su sierra. En el término hay dos zonas mineras sobresalientes, la de la Plata y la de Calamón. A la Plata pertenecían las minas de Casiano del Prado, la más importante por su explotación y producción, y la de Nuestra Señora de los Dolores. Todas las minas eran de blendas y galenas argentíferas, produciéndose plata, plomo y cinc e incluso barita. La mayoría de sus edificios e instalaciones fueron construidas a finales del s. XIX bajo la dirección del ilustre ingeniero alemán Alfred Brandt, contratado por la “Sociedad Santa Bárbara”, propietaria de las minas.

La Mina Casiano de Prado recuerda al famoso geólogo e ingeniero de minas, de obra densa, Casiano de Prado y Vallo (Santiago de Compostela, 1797-Madrid, 1866), quien dirigió esta mina e hizo interesantes excavaciones en nuestro término.

Esta zona minera ha sido explotada desde tiempos remotos como lo atestiguan los numerosos hallazgos arqueológicos. Algunos autores, citando al geógrafo “Ahmed Ben Ali Mahalli”, localizan en este lugar los campos mineros de plata de “El-Merdj”. Y citando a Al-Idrisi alrededor del año 1130, las minas de plata y oro de “Al-March”, que otras fuentes localizan entre Posadas y Almodóvar, en el lugar de las Cotinas o Cotinae de Estrabón.

No obstante, con motivo de su reapertura para la explotación industrial por parte de la germano-cartagenera “Sociedad Santa Bárbara” a finales del s. XIX, se constató la presencia de varios pozos de época romana de centenares de metros de profundidad que causó asombro entre los propios ingenieros. En las galerías de las minas se hallaron utensilios, lámparas funerarias y un sistema de desagüe mediante Tornillos de Arquímedes, y en la superficie restos de viviendas antiguas y tumbas de mineros. En las inmediaciones se encontraron un tesoro de 3.000 monedas ibéricas. Algunas de ellas pasaron a poder del médico del pueblo señor Toscano, hoy día desaparecidas. Y los cercanos villares de Asensio y de la Loma del Toril estuvieron habitados tanto en la época romana como en la árabe por el personal minero que realizaba los trabajos de explotación de los filones argentíferos de esta mina.

Tras varios años de extracción bajo la experta dirección del ilustre ingeniero alemán Alfred Brandt a finales del s. XIX, la mina de Casiano de Prado sufrió varios altibajos. Sin embargo la Guerra del 14 fue un duro golpe para la minería de Posadas, pues las blendas argentíferas que se fundían en Bélgica, casa Dumont Frères de Liége, fueron bloqueadas y no se hallaron otras fundiciones donde colocarlas.

En 1922 se reinició la explotación a cielo abierto de las escombreras de Casiano de Prado, cuya riqueza en mineral aprovechable era de plomo, plata y cinc. Las explotaban por arriendo los señores Ochoa y García Roda, de Posadas, siendo de nuevo clausurada en 1924.

El cierre total de las minas fue un descalabro, pues produjo gran paro y emigración de mineros, que en los buenos años de las minas habían sido hasta 700 hombres.

Hoy en día, esta zona se ha convertido en un bello enclave en mitad de la naturaleza constituyendo el principal Patrimonio Industrial de la localidad.

Minas de Calamón

El campo minero de Calamón se localiza en una extensa zona del Este del término municipal. A ésta pertenecían a principios del s. XX las minas de Cinco Amigos, Mayo II (o Montenegro), San Salvador, San Eduardo o El Sello, Cádiz, Recompensa a la Constancia y El Francés, y los denuncios de Cansavacas y Mayo III. De ellas se extraía plata, plomo y cinc, siendo el grupo minero Cinco Amigos el más importante de la zona por explotación y producción. No obstante, estos campos han sido explotados desde épocas remotas como lo atestigua una serie de utensilios romanos encontrados, así como, varios pozos mineros. El 30 de octubre de 1692 se dio “licencia para beneficiar una mina antigua de plata” en este lugar.

En 1900, la sociedad inglesa The Calamon Mining Company of Spain comienza a explotar su riqueza. Su dueño, John Power, se estableció junto al embarcadero de mineral en las inmediaciones de la estación de ferrocarril. Allí se construyó un palacete, un campo de tenis y unos jardines que llamaron Los Menestrales, popularmente conocidos en la época como Jardín de los Ingleses.

En Cinco Amigos se llegaron a excavar 2 pozos, el mayor con 317 metros de profundidad, 11 plantas y galerías de hasta 336 metros de longitud. En la mina Mayo II se excavaron 3 pozos, el mayor con 556 metros de profundidad, 7 plantas y galerías de hasta 73 metros de longitud.

Suministraba energía a las minas la central eléctrica que se instaló en la orilla derecha del Guadalquivir. La evacuación del mineral se realizaba por vagonetas pendientes de un cable aéreo, sistema Bleichert, que iba desde Calamón hasta el embarcadero que estaba junto al muelle del ferrocarril.

Sin embargo, al igual que sucedió con las minas de la zona de La Plata, la 1ª Guerra Mundial hundió la producción dado que las blendas argentíferas se fundían en zonas en conflicto y no se hallaron otras fundiciones donde colocarlas. Quedaron en paro 500 familias. En julio de 1916 la compañía inglesa traspasó la propiedad de sus minas a la hispano-francesa Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya. Pero esta compañía al no obtener mejores rendimientos y no poder superar la crisis provocada por la guerra, la falta de mercados, los problemas del transporte y la competencia, tuvo que cerrar y desmantelar sus instalaciones, incluso la central eléctrica y el cable aéreo, en 1922.

Palacio de Villaseca

El Palacio de los Marqueses de Villaseca del s. XVI-XVII es un edificio que destaca por sus artesonados, especialmente el de la primera planta, y por su portada barroca en piedra natural. Éste fue remodelado en los años noventa del s. XX y vaciado en su interior para acoger diversas instituciones como la Casa de la Juventud y el Servicio de Arquitectura Urbana de la Diputación de Córdoba.

El edificio fue construido para albergar a la noble familia de los Fernández de Córdoba y Figueroa. Originalmente ocupaba todo el flanco meridional de la plaza del Ayuntamiento, esto es, el doble que en la actualidad. Consta de una planta rectangular, teniendo como fachada uno de los lados más anchos. Tiene alzado de dos cuerpos, el inferior con numerosas ventanas y el superior con numerosos balcones, en correlación con aquéllas. El palacio ofrece una sobria estampa clasicista.

Su portada barroca está adornada con tres escudos declarados Bien de Interés Cultural, siendo el principal de la familia Fernández de Córdoba y Figueroa. La portada adintelada está rematada por frontón rectangular, roto en su base, que ampara en su tímpano el citado escudo. Debajo hay un friso sobriamente decorado con un festón y unas pilastras, que dan forma al balcón. En el lado y base de éstas se muestran sendos escudos.

La entrada o zaguán está flanqueada por dos columnas de orden toscano y sus grandes salones se cubren con ricos artesonados. El de la planta baja está totalmente restaurado y el de la planta primera, de gran valor artístico, está a la espera de su recomposición y puesta en valor. Esta armadura de madera tiene forma ochavada con lacería mudéjar (la cual dejó de construirse a mediados del s. XVI, lo que hace concluir que el edificio sería de esta fecha o anterior).

Este palacio es quizás el ejemplar más interesante de la arquitectura civil de Posadas.

Parroquia Santa María de las Flores

Es un templo del s. XVI que se cree que se levanta sobre el solar de una antigua mezquita que posteriormente fue adaptada a fortaleza. Sus naves se construyeron sobre el patio de armas del castillo y el campanario sobre una de las torres de defensa. El templo es de estilo gótico y tiene planta basilical. Su fachada principal es renacentista con aportaciones barrocas.

Del antiguo casillo sobre el que se asienta la iglesia, sólo queda en pie esta torre y la puerta de levante de la fortaleza, más conocida como “el Arquito”.

El castillo de acabó de construir en 1320 y tenía planta de un cuadrado irregular de 95 a 100 metros de lado, con puertas al norte, este y sur.

La del norte pudo ser la actual “puerta de los novios” de la iglesia, la del sur estaría en la desembocadura de la calle Amargura con la calle Morería, y la del este sería el Arquito. Los últimos torreones del castillo fueron derribados en 1791.

El castillo se erigió en este lugar estratégico, a unos 400 metros de donde estarían situadas las posadas que darían nombre a la villa, para defender la zona de ataque de las razzias musulmanas (benimerines).

Por la puerta del norte se salía a la fuente de Triana, la puerta del sur daba salida a la Morería y al Guadalquivir.

La iglesia ha sufrido muchas reformas, en 1554 se colocó el campanario de estilo gótico sobre la torre.

El templo, también de estilo gótico, tiene planta basilical, sin ábside ni crucero, bóvedas de arista en sus tres naves, pilares lisos y accesos al altar mayor por tres lados. Dicho altar está labrado con mármol y guarda reliquias de los santos cordobeses San Próspero y Santa Perpetua.

Preside el altar un crucifijo que tiene por fondo un grandioso retablo neogótico de la posguerra. Muestra en un expositor su platería, de entre la que destaca una hermosa custodia dieciochesca.

La fachada principal es renacentista con aportaciones barrocas, con un gran arco de medio punto y elegantes columnas acanaladas.

Tiene dos puertas laterales: la del norte o “puerta de los novios” que es utilizada en actualidad y la del sur o “puerta del sol”, incomprensiblemente tapiada en la actualidad y vedada por un inaccesible jardín en la Plaza del Sol.

Cuenta la leyenda que allá por 1849, el conocido bandolero Curro Jiménez, murió en un enfrentamiento con la Guardia Civil (creada en aquellos tiempos), y fue enterrado en el antiguo cementerio de Posadas, junto a la iglesia. Se cuenta que durante varios años su lugarteniente “ El Mochuelo” acudió disfrazado de Buhonero para ver al párroco de la Iglesia de Santa María de los Flores y entregarle unas monedas, al tiempo que le decía: “Padre acuérdese el Día de los Difuntos de un hombre al que la sociedad lo echó a la sierra”.

Plaza de los Lavaderos

Es el lugar más pintoresco del pueblo. En ella existían dos fuentes, la de los Lavaderos y el Pilar de Triana. Éste era un abrevadero para el ganado y sus aguas sobrantes iban a regar varias huertas. Los arrieros con sus recuas y los pastores con sus rebaños se paraban cuando iban de camino para que los animales bebieran en el pilar. También se utilizaba como abastecimiento de agua pues las mozas iban a llenar sus cántaros. Ellas también se dedicaban a lavar su ropa en las pilas. Los lavaderos congregaban a numerosas mujeres, especialmente de las clases populares, que llenaban de regocijo la plaza con su trajín de lebrillos y cubos. Era el lugar donde las lavanderas de daban a cantar o parlotear matizando los rumores de las anécdotas de la vida. Era un lugar bullicioso y riente. Hoy día sigue quedando el Pilar, pero ya en desuso ganadero. El agua manaba de la Sierrezuela y era potable.

Poblado de Rivero

Poblado agrícola creado en el antiguo pago de la Vega en la séptima década del siglo XX, proyecto del arquitecto Francisco Giménez de la Cruz de 1953. Este enclave entre zonas de regadío estaba formado inicialmente por 58 viviendas adosadas dispuestas en un trazado a cordel para dar alojamiento a la población campesina. Desde 2008 está incluido en el Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea por su singularidad.

Varios rectángulos –manzanas de casas- conforman el tapiz de este asentamiento de modo que sus calles, formando una retícula, intentan eludir algunas veces perspectivas infinitas, disponiéndose en molinillo desde el centro neurálgico o plaza de la iglesia, cuya torre se convierte en el referente del lugar. Este lugar se expande hasta un margen, consiguiendo un jardín urbano en contacto con el cultivo.

Un paisaje de tapias blancas de una planta de altura deja entrever las cubiertas, a un agua en distintas direcciones, de las viviendas de una planta o los cuerpos de plantas altas de las de dos alturas. Porches y terrazas ahuecan la solidez de los edificios, tratados con paramentos a la tirolesa y dotados de referentes vernáculos, como herrajes y remates, reversionados desde la modernidad.

Entre las tradiciones de este joven núcleo de población estaba el de los mochileros, mozos de cortijos que cantan para pedir el aguinaldo “verdades como puños”, aunque disfrazadas de socarrona mordacidad. Celebra sus fiestas en honor a San Isidro en el mes de mayo.

Portada del Monasterio de Nuestra Señora de Gracia de la Orden de los Basilios

Construida en piedra natural caliza y de estilo manierista, es el último resto que queda de este monasterio situado en la villa en el s. XVII. Esta portada formaba parte de la iglesia, siendo la puerta lateral con salida a la calle Gaitán. La principal daba a la plazuela de Antonio Gutiérrez (plaza de abastos).

Labrada en piedra caliza, dicha portada está formada por un vano escarzado sobre pilastras, coronado por frontón triangular abierto. Las enjutas y pilastras que jalonan el arco presentan una labor de almohadillado típicamente manierista. Las pilastras exteriores que soportan el frontón superior presentan una labor de cajeado y una moldura con gútulas de raigambre clásica. Destaca la labor escultórica de la clave central del arco, que presenta un relieve con una cara de un personaje mitológico, con flores de acanto. Por su parte, el frontón triangular abierto muestra una cornisa sencilla, de líneas severas, en tanto el tímpano acoge decoración alegórica alusiva a la iconografía de San Basilio. En el figura las armas de los Basilios, o sea sobre azur una columna de plata entre llamas con la divisa “Talis est magnus Basilius” y en bajorrelieve una mitra y una cruz patriarcal o de Caravaca, que simboliza la dignidad de sus abades mitrados. Remataban el frontón tres remates hoy desaparecidos.

El convento de la Orden de San Basilio Magno tiene su origen en el cenobio que esta orden tenía desde la 2º mitad del siglo XVI en la finca del Torilejo. En el siglo XVII se trasladaron a Posadas, sin conocerse la fecha precisa, aunque figura la de 1642 en la portada de la antigua iglesia conventual, aunque la iglesia no llegó a terminarse hasta 1705, consagrándose a Nuestra Señora de Gracia.

A principios del siglo XIX el convento se vio afectado por la invasión francesa, y en 1835 fue clausurado con la desamortización de Mendizábal. Desde entonces el edifico pasó a manos municipales y fue objeto de sucesivos despropósitos que terminaron por arruinarlo. Durante la Guerra Civil española fue utilizado como almacén de víveres, y posteriormente se usó como plaza de toros, cine, molino de aceite y escuela. En 1957 se instaló en la iglesia el hogar parroquial de Pío XII y en el convento el mercado municipal de abastos. El convento fue finalmente demolido en 1981 para construir en su lugar un bloque de viviendas de VPO, quedando como testimonio la portada lateral de la iglesia.

Puente Eduardo Torroja

En los años 40-50 y frente la escasez de comunicación con los pueblos de la campiña se, crea la necesidad de construir un puente que salvase obstáculo natural que representa el gran Río Guadalquivir. Con el puente se buscaba comunicar sierra y campiña ya que desde Córdoba a Palma del Río, el río sólo podía atravesarse hasta entonces con barca. El puente consta de 235 metros de longitud, una anchura de 11 metros, 7 pilares de cemento y una estructura metálica de 8 ojos o cerdas invertidas como sujeción del tablero que le dan un aspecto singular. Fue construido por el Ingeniero de Caminos D. Eduardo Torroja, y remodelado recientemente con motivo de un refuerzo de estructura por el nieto del citado proyectista.

En 1951 se inauguró el puente sobre el río Guadalquivir, puente que había sido proyectado y cimentado durante la dictadura de Primo de Rivera y paralizadas sus obras durante la Segunda República. Vino a inaugurarlo el Ministro de Obras Públicas, el Conde de Vallellano.

El puente consta de 235 metros de longitud, una anchura de 11 metros, 7 pilares de cemento y una estructura metálica de 8 ojos o cerchas invertidas como sujeción del tablero que le dan un aspecto singular.

Inaugurado el puente, aumentaron los contactos con la campiña, pero no alcanzaron su plenitud hasta que no se asfaltó, en 1968, la carretera a Fuente Palmera.

A las anteriores características, hay que añadir la cercanía a Posadas por lo que no es un instrumento aislado en una zona despoblada, como sucede a tantos puentes u obras civiles antiguas de nuestra geografía.

A pesar de su relativa “juventud”, el ingenio agudo y humorista del carácter popular, unido a la fantasía a la hora de aplicar una anécdota, ha hecho que ya cuente con su propia leyenda a cuenta de la “inversión” de su silueta:

“La causa originaria de su curiosa línea, se debió a determinadas discrepancias entre el ingeniero y la opinión popular, sobre el lugar de su construcción. Ante estas encontradas opiniones, acaeció el misterioso hecho que vamos a relatar: La noche antes de ser entregado, unos seres maléficos, poderosos e invisibles, lo levantaron de sus estribos y lo volvieron del revés. Con este suceso quedó satisfecho el pueblo, por su venganza y complacido del señor ingeniero al quedar el puente en el lugar por él designado”.

Torre de Guadacabrilla

La actual torre de Guadacabrilla o de la Cabrilla fue mandada a construir en el s. XV por el segundo corregidor de Córdoba, el doctor Luís Sánchez, en tiempos de Enrique III (posiblemente entre 1403 y 1406) “para guarda del camino de Sevilla” y del vado del Guadalquivir. Esta torre ocupa una posición dominante y fue construida aprovechando los restos de una anterior que existía ya en 1267, que con el nombre de la Atalayuela era designada como mojón situado entre el camino de Córdoba a Sevilla y el río Guadalquivir. En 1985 fue declarada Bien de Interés Cultural, máxima protección al monumento que otorga la Ley de Patrimonio Histórico Español.

Ya en 1414, prestaba sus servicios al caminero el ermitaño Juan de Buenavista “excusando muchos robos y muertes de hombres y muchos males que allí se hacían y podrían hacerse, de cuya obra se seguía mucho servicio de Dios y provecho y bien de la comarca y guarda de ella”.

Igualmente no se escapa de las referencias literarias y leyendas populares acerca a venteros, bandidos y malhechores.

De planta prácticamente cuadrada, con medidas de 6,70 x 7,32 metros, siendo su lado mayor el que corresponde a la puerta, orientado al sur; consta de dos plantas y azotea. Está construida con hiladas de mampuesto y a intervalos losas de piedra estando las mochetas constituidas por sillares a soga y tizón.

Se accede al interior por una puerta de arco carpanel con dovelas de piedra, protegido por un sillar que apoya en jambas de sillares embutidos en el muro sin sobresalir de la fachada, pero con salientes al pasillo para que la puerta apoye en el resalte. Hay unas cajeras a media puerta para el alojamiento de la tranca.

Adosada al muro oriental existía una escalera con techo de bóveda de cañón de ladrillo, excepto el ángulo, en que hay una oquedad para pasar a la planta superior. En el centro de cada fachada de la 2ª planta hay una ventana alargada, saetera o tronera, con jambas y dintel de sillares. La fachada oriental no posee ventana.

De la azotea sale un alero, a modo de moldura donde comienza el antepecho. Está rematado con almenas de casquete piramidal. En la parte superior de la fachada sur hay un matacán apoyado en cuatro ménsulas labradas, por donde se podían arrojar proyectiles para defensa de la puerta.

Torre del Ochavo

Es una edificación erigida en el s. XIV cerca del cruce de caminos que iban y van a Villaviciosa, Hornachuelos y Posadas en plena sierra, como parte de un sistema de señales. Esta torre comunicaba, por el norte, con los torreones del Castaño y de la Torre y los castillos de Névalo y El Bacar; por el este, con el castillete de Santa María de Trassierra; por el sur, con el castillo de Almodóvar, la torre de la Cabrilla y la fortaleza de Posadas y, por el este, con el castillo de Hornachuelos, el castillete del Guadalbacarejo y la Atalaya. Está declarada Bien de Interés Cultural desde 1985.

La primera referencia que se tiene sobre ella fue en 1352 cuando “la torre de Arias Cabrera que dicen Villar de Asensio” fue visitada con motivo de un ordenamiento del territorio promovido por Pedro I. Su hijo Pedro Cabrera también poseyó este heredamiento, por lo que igualmente se le conoció como “torre de Pedro Cabrera”. En la segunda mitad del s. XV se la conoce como “torre del Ochavo” debido a las nuevas ordenanzas promovidas para el aprovechamiento de una octava parte del cortijo para pastos para el ganado del propietario. Este nombre perdurará desde entonces en la toponimia local.

Su posición fortificada domina los accesos por el Sur y Oeste a la zona minera de La Plata y defiende el antiguo Villar de Asensio, asentado en este espolón, y a otro villar que estuvo asentado en la Loma del Toril. Ambos pillares estuvieron habitados tanto en la época romana como en la árabe por el personal minero que realizaba los trabajos de explotación de los filones argentíferos de esta mina, hoy llamada de Casiano del Prado.

La torre tiene plata cuadrada y alzado a base de sillares sin labrar. Como está desmochada no se sabe si la parte superior ofrecería almenas o merlones y algún hueco, además de la puerta, que se abre a mediodía. En el interior hay una cámara baja cubierta con bóveda circular de ladrillo y parece que sobre ella había otro piso, y quizá tuvo hasta azotea, como la torre de la Cabrilla.

Está bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó reconocimiento especial a los castillos de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

Jardines y Parques

Paseo Pedro Vargas

Construido sobre el antiguo Llano de Jesús, su actual constitución se debe al abogado, terrateniente, diputado y alcalde maleno Pedro Vargas Muñoz en 1894. En 1910 se puso el suelo de terrazo, se instaló el alumbrado y la portada de hierro que lo preside. Entonces se le bautizó con el nombre del alcalde que lo engrandeció anteriormente. Este Paseo es el centro de las principales fiestas populares: la Feria de Mayo y la Fiestas Patronales de Ntra. Sra. de la Salud. En la actualidad está declarado Jardín Singular de la Provincia de Córdoba.

Es este paseo un amplio cuadrilátero de 106 x 21 metros, jalonado a ambos lados por sendas hileras de asientos de sillar, hoy cubiertos de mampostería, y tras los cuales se encuentran dos jardines perfectamente simétricos en forma de media luna cada uno. Es un lugar de esparcimiento y solaz, es lo que llamaríamos el pulmón de la Villa.

Aunque su existencia data de tiempo inmemorial, no siempre su configuración ha sido la misma, sino fruto de sucesivas reformas que lo han llevado a su actual fisonomía. Su primera cita en documento oficial data de 1856.

Construyose a costa de una parte del antiguo Llano de Jesús, en el límite con el de las Cruces, llanos que eran entonces ejidos del pueblo. El Paseo se interpuso entre la zona urbana y la ermita de Jesús, a la que dio un bello y florido marco. Quedó delimitado por el callejón de Jesús y la Redonda. Hasta fines del s. XIX estuvo dividido en dos partes longitudinales iguales, separadas por un largo banco de piedra y adornado de acacias y paraísos, que luego el Ayuntamiento de la Primer República sustituyó por naranjos, por corresponder este ornato al estilo de los parque andaluces y por un sentido práctico muy propio de entonces, ya que el Paseo podría autocostearse con la venta de las naranjas que produjese.

En los años 90 del s. XIX el alcalde Pedro Vargas Muñoz hizo una notable reforma, quitando el banco central, dejando un solo paseo, poniendo los bancos laterales y arreglando los jardines. Pero la reforma que terminó por darle su aspecto actual fue la de 1910, que consistió en poner el suelo de terrazo e instalar la portada de hierro que lo preside y el alumbrado. Entonces se le bautizó con el nombre del alcalde que lo engrandeció anteriormente: Paseo de Pedro Vargas Muñoz.

Este Paseo es el centro de las principales fiestas populares: la Feria de Mayo y la Fiestas Patronales de Ntra. Sra. de la Salud. En él se establece el real de la Feria, que con sus luces y gallardetes engalana aún más un parque lleno de flores y colores en los días de mayo. Son estas fiestas de mayo y septiembre las que abren y clausuran la temporada estival, que aquí llamamos la “temporada del Paseo”.

Descripción
Es un paseo con planta rectangular bastante alargada, cuya principal arboleda está formada por naranjos en su gran mayoría dulces (Citrus sinensis). El jardín se articula alrededor de un gran eje central muy amplio con dos pasillos laterales en donde se van definiendo pequeños jardines de crucero alineados. Los arriates están limitados en su mayor parte por seto de evónimo (Euonymus japonicus) y bolas de la misma especie en sus esquinas, combinándose en algunos casos con setos de ciprés y de aligustre. El riego se sigue realizando por inundación y podemos ver las alcubillas de distribución en algunas de las plazoletas centrales.

De los años 80 del pasado siglo es la pavimentación con solería de terrazo de unos bancos de arenisca que bordean a ambos lados y a todo lo largo el paseo principal. Resultan curiosos también algunos bancos – anuncio que existían dentro del jardín con inscripciones en azulejo de las marcas comerciales que los patrocinaran como los de Caramelos Caparrós de Córdoba o vinos Cruz Conde. Estos banco pueden admirarse en el nuevo Jardín de la Concordia, al otro lado del Guadalquivir, donde fueron trasladados.

Los arriates están llenos de rosales (Rosa spp.) y celindas (Philadelphus coronarius) y la arboleda está formada casi en exclusiva por naranjos, pudiendo ver algunos árboles de sombra en un área dedicada a juegos de niños. Destacan por su tamaño y su situación en el jardín cuatro casuarinas (Casuarina equisetifolia), dos a cada lado, que enmarcan un eje perpendicular al principal y que lo corta por el centro.

Es un jardín con pocas sombras, de primavera, muy soleado ya que los naranjos, aunque grandes para su especie, no consiguen formar grandes masas, lo que combina perfectamente con los rosales tan abundantes en los arriates, que aportan una nota cromática de gran valor. Tiene sabor de un huerto – jardín por la arboleda y por el manejo de la planta, lo que nos induce a pensar en un jardín muy popular y de gran valor social y tradicional. Se trata, sin ninguna duda, de un jardín muy peculiar de gran uso por parte de la ciudadanía.

En su interior existen 2 ejemplares de la Ruta de los Árboles Singulares de Posadas, se trata de una casuarina de gran altura, localizada en el lateral izquierdo del Paseo y de una morera con un considerable grosor de tronco en el lateral derecho.

Rutas por el Casco Urbano

Recorrido histórico – cultural por la Villa de Posadas

Comenzaremos nuestra visita en el Paseo de Pedro Vargas, data del S. XIX, con fachada de arco metálico del año 1.910, esta catalogado como Jardín Singular.
Este paseo es el centro de las principales fiestas Populares, en él se encuentra la Ermita de Jesús, iglesia Barroca del SXVIII. Su encalada fachada de aires Sevillanos está coronada por una grandiosa Espadaña de tres vanos. El templo tiene planta de cruz Latina y consta de una sola nave.

De aquí nos dirigimos hacia la calle Gaitán, antiguo camino califal, camino real y cordel. En sus márgenes se levantaron las posadas que darían nombre a la villa, esta nos conduce hacia la ermita de la Veracruz una antigua capilla de las Educandas, fundada a principios del S.XIX. Esta ermita ha funcionado como escuela durante más de un siglo.

Nos adentraremos en esta calle para poder observar los restos de la Portada del Convento de la orden de los Basilios, del siglo XVIII. En este convento no sólo se dedicaban a la vida contemplativa, oración, culto y laboreo de su huerto sino también a la enseñanza de Letras y Humanidades.

Este hermoso paseo nos llevará a desembocar en la plaza de los Lavaderos, plaza popular donde antiguamente se daba de beber al ganado. También se utilizaba como abastecimiento de agua, las mozas iban a llenar sus cántaros o a lavar su ropa en las pilas. Era lugar donde las lavanderas se daban a cantar o parlotear matizando los rumores de las anécdotas de la vida.

Continuamos hacia la Iglesia Santa María de las Flores. Se cree que el templo se levanta sobre el solar de una antigua Mezquita que posteriormente fue adaptada a fortaleza. Sus naves se construyeron sobre el patio de armas del Castillo y en 1.554 se colocó el campanario de estilo Gótico sobre la torre de defensa.

Nos dirigimos al casco más antiguo o barrio de la Morería data del año 500 d.C. donde pasearemos por los rincones más singulares hasta desembocar en el Arquito, ésta era una de las entradas a la fortaleza. Actualmente es centro de manifestaciones religiosas y visita obligada todos los martes y 13 y el 2º domingo de Octubre a la Virgen de los Remedios cuya imagen preside dicho Arquito. Junto a este encontramos la Capilla de la Caridad donde actualmente esta ubicada la Oficina de Turismo de Posadas.

Terminaremos nuestra andadura en el Ayuntamiento, construido a finales del siglo XIX, consta de patio con columnas toscanas. Es una construcción de dos plantas de numerosas ventanas y alegre balconada. Culmina, la encalada fachada que posee un reloj, con una espadaña de vano que lleva una campana. Frente a este podemos visitar una casa palaciega del siglo XVIII, con rasgos clasicistas que posee dos plantas. En el siglo XX fue casa de vecinos y matadero industrial.

No podemos abandonar esta villa sin contemplar el puente de Eduardo Torroja, construido entre los años 40-50 años cuando se buscaba comunicar Sierra y Campiña, ya que desde Córdoba a Palma el río sólo se podía atravesar hasta entonces en barca. Consta de 235 m de longitud, una anchura de 11 m, 7 pilares de cemento y una estructura metálica de 8 ojos o cerchas invertidas como sujeción del tablero que dan un aspecto singular, solamente existe en España un puente de similares características y se encuentra en Gerona.

A unos 3 km. de Posadas se encuentra un poblado de colonización llamado Rivero de Posadas. Su origen se remonta a los años 1.956 a 1.958. Su singular construcción y encaladas fachadas de sus casas, dan un aspecto típico al poblado. Este cuenta con la sede de la Peña Cultural Flamenca Luis de Córdoba. El 15 de Mayo se celebra el día de San Isidro Labrador.

Parque Periurbano de la Sierrezuela

A un kilómetro del casco urbano, fácilmente accesible por carretera (C-411) y muy cercano a la estación de ferrocarril, se extiende el Parque Periurbano “La Sierrezuela” de Posadas. Forma parte de las primeras estribaciones de Sierra Morena y está compuesto de materiales calizos muy antiguos.

La vegetación actual es fruto de repoblaciones efectuadas con pino piñonero al final de la década de los cuarenta y su evolución posterior. En el vuelo arbóreo predomina la especie pino mencionado y algunas encinas y acebuches dispersos, comenzando a ser estos últimos los más frecuentes. El estrato arbustivo está compuesto por especies propias del bosque mediterráneo: lentisco, palmito, madroño y diversas especies de jaras. Asociada a esta vegetación aparecen en época otoñal un gran número de setas, entre las que destacan el níscalo, el parasol o el pie de violeta.

La riqueza faunística de La Sierrezuela radica en el gran número de especies animales que habitan en alguna etapa de su vida en este Parque, de los que destacan el tejón, el zorro, la comadreja, el conejo, la liebre o el jabalí entre otros. El grupo de animales más importante lo constituyen las aves, de las cuales se pueden observar desde este espacio natural algunas como: cormorán grande, garza real, garcilla bueyera, cigüeña blanca, ratonero común, aguilucho pálido, águila pescadora, cernícalo vulgar, búho real, lechuza común, buitre leonado, rabilargo, perdiz común, y muchas más que el visitante podrá contemplar si decide visitar el Parque Periurbano. Además, como valor añadido, nuestro parque forma parte de la Red de Custodia “Alzando el vuelo” para la conservación del águila imperial ibérica, por lo cual es posible el avistamiento de esta especie.

El Parque cuenta con una superficie total de 378 hectáreas, de las que se han adecuado seis de ellas. Se les ha dotado de un pequeño kiosko – bar, servicios, duchas, aparcamientos integrados en el medio, fuentes con agua potable, mesas y cocina. Los miradores, la red de caminos y senderos existentes en el monte pueden ser utilizados para pasear observando la vegetación y la fauna silvestre del entorno. Nuestro parque cuenta también con un Centro de Interpretación y Educación Ambiental, un espacio preparado y equipado para diversas iniciativas medioambientales y culturales para dar a conocer el rico patrimonio del Parque y su entorno.

La Sierrezuela ha sido desde épocas remotas lugar de asentamiento de muchos y diversos pobladores, como lo atestiguan numerosos hallazgos arqueológicos. El más antiguo corresponde a comienzos de la Edad de los Metales y se trata de un dolmen, un monumento megalítico descubierto en 1991.

A este importantísimo hallazgo arqueológico se unen restos de la presencia de actividad minera de extracción de cobre, plomo argentífero y calizas, éstas últimas utilizadas en la construcción del Alcázar de los Reyes Cristianos en Córdoba. Por último citar el paso de la Cañada Real Soriana por la ladera sur del Parque Periurbano.

El valor paisajístico de este espacio natural es muy notable pues desde las diferentes rutas que lo atraviesan se divisan: al Norte y Oeste, Sierra Morena y el Parque Natural de la Sierra de Hornachuelos, al Este el Castillo de Almodóvar, al Sur el Puente Eduardo Torroja, el río Guadalquivir con su vega y la Campiña.

Rutas en la Naturaleza

Sendero GR-48 de Sierra Morena

La Asociación para el Desarrollo Integral del Territorio de Sierra Morena (ADIT Sierra Morena), es una entidad sin ánimo de lucro que gestiona el Plan Turístico Sierra Morena, financiado por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte y las Diputaciones Provinciales de Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén, cuyo objetivo principal es la consolidación de Sierra Morena como un destino turístico sostenible.

Una de las acciones de este Plan es la definición, recuperación, señalización y puesta en valor del Sendero de Gran Recorrido GR-48 Sendero de Sierra Morena. El trazado discurre por caminos públicos de las provincias de Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén contando con un total de 550 km. En total son 30 etapas y una variante de las que consta este sendero que nos acercan hasta seis parques naturales de Andalucía:

  • • Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche en Huelva.
  • • Parque Natural Sierra Norte de Sevilla.
  • • Parque Natural Sierra de Hornachuelos en Córdoba.
  • • Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro en Córdoba.
  • • Parque Natural Sierra de Andújar en Jaén.
  • • Parque Natural de Despeñaperros en Jaén.

El sendero GR-48 recorre algo más de 180 kilómetros la provincia de Córdoba en su trazado por toda Sierra Morena. A lo largo de diez etapas se comunican dos de los tres Parques Naturales de la provincia: el Parque Natural de la Sierra de Hornachuelos y el Parque Natural de la Sierra de Cardeña y Montoro. El trazado entra en Córdoba por la localidad de Hornachuelos y atraviesa el término municipal de Posadas en dos etapas (14ª y 15ª). Se pueden descargar los ficheros correspondientes a Descripción detallada de la etapa y Track para GPS en los siguientes enlaces:

• Etapa 14: Hornachuelos – Posadas.

• Etapa 15: Posadas – Almodóvar del Río.

Para acceder a la información completa de todo el trazado en la dirección de Internet:
http://senderogr48.sierramorena.com/

Ruta de Árboles singulares

Eucalipto rojo de la vereda de Villaviciosa

Familia: Mirtáceas
Nombre científico: Eucaliptus camaldulensis
Origen: Australia y Tasmania

Descripción: Este árbol tiene una altura de 26 metros y un perímetro de tronco de casi 5 metros siendo ésta la característica motivo de su singularidad.
La base del tronco es imponente y algunas ramas inferiores han sido podadas.
La copa actual fue creada desmochando el fuste original a la altura de la actual cruz, que presenta 5 ramas maestras.

Otros datos de Interés: Este árbol se localiza en una hilera de eucaliptos que hay en los aparcamientos del cementerio, está situado a la izquierda de la carretera C-411, dirección Villaviciosa, carretera que ocupa la Vereda de Villaviciosa (una vía pecuaria). Si continuamos esta vereda llegaremos al Parque Periurbano de la Sierrezuela y si seguimos el camino hasta el arroyo Guadalbaida podremos disfrutar de la belleza de un acebuche también catalogado como árbol singular.

Acebuche del Arroyo de Guadalbaida

Familia: Oleáceas
Nombre científico: Olea europaea var. sylvestris
Origen: Sur de Europa, noreste de África y suroeste de Asia.
Etimología: Su nombre hace referencia a la producción de aceite, más abundante en la variedad cultivada, el olivo.

Descripción: Este acebuche es un árbol de copa redondeada, regular y muy densa con una altura de 12 metros, auque los acebuches se suelen presentar como arbusto. Presenta las ramas bajas muy próximas al suelo por lo que el tronco apenas se divisa desde lejos. Este ejemplar es muy longevo. Son, su grosor del tronco y su belleza, lo que hacen de él un árbol, sin duda, singular.

Otros datos de interés: Antiguamente, era lugar de descanso y abrevadero de los animales de carga (bueyes, mulas, burros…) para reponerse y poder afrontar posteriormente el esfuerzo de subir la pendiente hacia la Sierrezuela, bordeándola, para llegar hasta el pueblo. El acebuche se utilizaba de amarre para los animales en el descanso.

Casuarina del Paseo Pedro Vargas

Familia: Casuarináceas
Nombre científico: Casuarina equisetifólia
Origen: Es originaria de Australia y se cultiva en paseos y jardines.

Descripción: Árbol que, visto desde lejos, tiene aspecto de pino. La copa es densa, de color verde oscuro; ramas leñosas provistas de gran abundancia de ramitas verdes, delgadas y finalmente estriadas. Los frutos se agrupan en una especie de pequeñas piñas de cerca de 1 centímetro.

Otros datos de interés: Esta casuarina tiene más de 27 metros de altura y está acompañada por otra casuarina de similares dimensiones. Situadas en el Paseo Pedro Vargas, en total son cuatro los ejemplares de esta especie que hay en este jardín público. Este lugar ha sido catalogado como “Jardín Singular de la provincia de Córdoba” en un estudio anterior.

Araar de Rivero de Posadas

Familia: Cupresáceae
Nombre científico: Tetraclinis articulata
Otras sinonimias: Ciprés de Cartagena, Alerce Africano.
Origen: Especie del norte de África y Malta. En España existe una pequeña población autóctona en Cartagena (Murcia).

Descripción: Árbol que puede alcanzar 15 metros de altura, aunque a veces no pasa de talla arbustiva. Corteza pardo-grisácea, espirada. Copa piramidal. Ramas erectas, curvadas hacia arriba.

Datos de interés: Es el único ejemplar de esta especie en toda la provincia de Córdoba, exceptuando los existentes en el Jardín Botánico de Córdoba. Fue plantado hace más de 40 años, se ubica en terreno urbanizable y para su protección el Ayuntamiento de Posadas lo ha incluido en el P.G.O.U (Plan General de Ordenación Urbana), junto a los cuatro árboles de esta ruta.

Morera del Paseo Pedro Vargas

Familia: Moráceas
Nombre científico: Morus alba
Origen: India y Asia Central. Fue introducida en Europa junto con el cultivo del gusano de seda, que come sus hojas.

Descripción: Tiene una altura de 17 metros y una anchura de máxima de copa de 19 metros. El motivo de su singularidad es el grosor de su tronco con un perímetro de 3,5 metros. Su estado de conservación es bueno. Las hojas son caedizas y las flores unisexuales. Las flores femeninas se transforman en infrutescencias carnosas formando una mora comestible.

Otros datos de interés: Esta morera está plantada con anterioridad a la construcción del Paseo. A principios del siglo pasado, el Paseo era una zona de huertas de las que se conservaron algunos árboles, entre ellos la morera que hoy contemplamos.

Circuito Deportivo Natural Parque Periurbano de la Sierrezuela

A un kilómetro del casco urbano, fácilmente accesible por carretera (C-411) y muy cercano a la estación de ferrocarril, se extiende el Parque Periurbano “La Sierrezuela” de Posadas. Este paraje, que fue declarado como Parque Periurbano en el año 2000, está incluido en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y ha sido propuesto como lugar de Interés Comunitario.

El Parque cuenta con una superficie total de 378 hectáreas, de las que se han adecuado seis de ellas. Se les ha dotado de un pequeño kiosko – bar, servicios, duchas, aparcamientos integrados en el medio, fuente con agua potable, mesas y cocina. Los miradores, la red de caminos y senderos existentes en el monte pueden ser utilizados para pasear observando la vegetación y la fauna silvestre del entorno. Nuestro parque cuenta también con un Centro de Educación Ambiental, un espacio preparado y equipado para diversas iniciativas culturales y de aprendizaje, como cursos, convenciones, talleres, etc.

El equipamiento del Parque se complementa con la puesta en marcha de un Circuito Deportivo Natural, que cuenta con un trazado circular de 4000 metros cuyo inicio y finalización se sitúan en el Área Recreativa del Parque, junto al aparcamiento. Se trata de un circuito en plena naturaleza, que cuenta con 20 paradas, señalizadas por una placa indicativa del ejercicio físico a realizar con 3 niveles de dificultad. El recorrido comienza con dos placas, una que ofrece un croquis del circuito y otra que ofrece al usuario una tabla de ejercicios para realizar un calentamiento previo. Finalmente el circuito se completa con 6 aparatos de gimnasia realizados en madera e integrados en el entorno natural.

Este circuito de mantenimiento físico único en nuestra comarca está dirigido a personas de cualquier edad y condición física, pudiendo ser utilizado desde colectivos, tales como asociaciones, y clubes deportivos o centros educativos, hasta personas que deseen mantenerse en forma en pleno contacto con la naturaleza.